Desplazado Majadahonda Madrid
El "Miedo a ser desplazados" hace que muchos jefes sientan vértigo a delegar, piensan que si dejan ‘hacer’ demasiado, pueden ver peligrar su puesto, sin pensar que a las personas que les apasiona el control destruyen el talento, buscan la sumisión y la obediencia y no el compromiso...
Compañías Locales
Guia RRHH no promueven las compañías que aparecen en este sitio.Más InformaciónGABINATA EMEPE S.L.
916799541
916799541
moreras c. com. oeste, 62.
MAJADAHONDA, Madrid
MAJADAHONDA, Madrid
DELAWARE CONSULTORIA S.L.
914859488
914859488
las norias, 92
MAJADAHONDA, Madrid
MAJADAHONDA, Madrid
INVESPROMO CONSULTING S.L.
916403637
916403637
ramón y cajal parq. empresarial, 19.
LAS ROZAS MADRID, Madrid
LAS ROZAS MADRID, Madrid
KENIGSTEIN MAIOLI CONSULTING S.L.L
916795719
916795719
velero, 14.
MAJADAHONDA, Madrid
MAJADAHONDA, Madrid
QNR
916343427
916343427
av. españa, 127.
LAS ROZAS MADRID, Madrid
LAS ROZAS MADRID, Madrid
TEC MEDIA SERVICIOS Y CONSULTORIA S.L.
916795327
916795327
jilguero, 2.
MAJADAHONDA, Madrid
MAJADAHONDA, Madrid
ICI CONSULTORIA Y FORMACION S.A.
916361344
916361344
ctra. la coruña a6, km 17800
LAS ROZAS MADRID, Madrid
LAS ROZAS MADRID, Madrid
OUTSOURCING TEAM S.L.
916342757
916342757
av. reyes católicos, 6.
MAJADAHONDA, Madrid
MAJADAHONDA, Madrid
MEJORA GRUPO CONSULTOR S.L.
916398413
916398413
gran vía, 19
MAJADAHONDA, Madrid
MAJADAHONDA, Madrid
ILIADA CONSULTING S.L.
916346060
916346060
iliada, 12.
MAJADAHONDA, Madrid
MAJADAHONDA, Madrid
¿Cómo Prevenir el Síndrome de Cronos?

Por Mario Naranjo
Cuenta la mitología que el dios Cronos tenía tanta sed de poder que atentó contra su padre Urano con la intención de ocupar su lugar, ya que éste era el amo y señor del universo. Urano mal herido, le maldijo a experimentar la misma suerte en manos de sus hijos, por lo que Cronos decidió devorarlos al nacer.
Esta historia mitológica llevada al ámbito de la empresa es a lo que los sesudos expertos en RRHH llaman síndrome de Cronos, es decir el miedo patológico a ser desplazados, surgido por la necesidad de mantenerse seguro y no ser alcanzado por alguien que atente contra él. Por ello y para evitar a cualquier coste la posibilidad de ser desplazado, cercan su territorio para evitar mostrar sus debilidades, carencias, temores o perder su poder delante de quienes se lo han otorgado, por lo que orientan todos sus esfuerzos a evitar que algunos subordinados puedan atentar en contra de la estabilidad de su puesto, no demostrando por consiguiente un comportamiento ejemplar o ético.
Se comportan como la florista de la calle de Alcalá, “esa que viene y va con los nardos apoyaos en la cadera”, con la única diferencia de que el jefe viene y va con un puñado de responsabilidades apretadas contra su pecho, por miedo a que se las arrebaten, con la lengua fuera y dejándose la salud física y mental en tal afán. Pero... ¿Acaso no nos devora a todos esas ansias de acaparar en algún momento de nuestra trayectoria profesional? ¿De dónde viene esa ansia, esa ambición mal entendida de acaparar el mayor número de responsabilidades, tareas, encargos, diligencias y hasta alguna que otra chapucilla fuera del ámbito de responsabilidad para hacer ver lo imprescindibles que somos?
¿Acaso un jefe debe saber de todo? Vale, de acuerdo... es cierto. Hay jefes que son de otra raza y que ni siquiera necesitan comer porque son muy duros/as. Sin embargo, el permanente ejercicio de delegar, de repartir juego, de despojarnos de algunas de nuestras atribuciones para irlas cediendo a otros es, en primer lugar, de lo más saludable y razonable. En segundo lugar, delegar es, además, de justicia: “no por mucho acaparar nos moriremos más tarde”. Del mismo modo de que nadie se lleva sus riquezas a la sepultura, es incontestable que tampoco nadie, se lleva sus tareas a la tumba... Por consiguiente, es justo que, a medida que pasan los años, tengamos la decencia y la generosidad de enseñar a otros lo que de otros aprendimos en su día; enseñar lo que sabemos, lo que tenemos bien experimentado y cuando consideremos que la transmisión ha culminado con éxito, le pongamos la guinda delegando tareas, funciones, responsab...



