RRHH Arrecife Canarias
Recursos Humanos debe saber que la primera acción es llenar de argumentos adaptados a los interlocutores, esos Directores Generales, para provocarles un cambio de actitud ante el factor mano de obra...
Compañías Locales
Guia RRHH no promueven las compañías que aparecen en este sitio.Más InformaciónCLS CONSULTORÍA
922264983
922264983
c alfredo torres edwards, 10
SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA, Canarias
SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA, Canarias
AGROCOLOR S.L.
922151400
922151400
santa rosalía, 49
SANTA CRUZ DE TENERIFE, Canarias
SANTA CRUZ DE TENERIFE, Canarias
INSTITUTO CIBERNOS
928204414
928204414
fernando calpena, 4
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, Canarias
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, Canarias
INSTITUTO CANARIO DE PSICOLOGÍA EMPRESARIAL
922504025
922504025
rambla menceyes 16
CANDELARIA, Canarias
CANDELARIA, Canarias
EDEI CONSULTORES
922281902
922281902
méndez núñez, 108.
SANTA CRUZ DE TENERIFE, Canarias
SANTA CRUZ DE TENERIFE, Canarias
CABRERA CONSULTORES S.L.
928248581
928248581
gral. más de gaminde 4
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, Canarias
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, Canarias
CARLOS TOMAS GALLOWAY ALONSO
922258800
922258800
cno. jardina, 11.
SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA, Canarias
SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA, Canarias
ECG
928410365
928410365
hoya del enamorado siete palmas, sn port 3
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, Canarias
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, Canarias
ACTUAL CONTROL PLAN S.L.NE
928491301
928491301
bogotá, 40.
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, Canarias
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, Canarias
D A G S E CANARIAS CONSULTORES DIAZ DORTA Y LOPEZ S.L.L.
922630050
922630050
núñez de la peña, 15
SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA, Canarias
SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA, Canarias
RRHH
Por José Antonio Prades
Los Directores Generales de hoy se formaron ayer sobre teorías creadas anteayer, hace más de 50 años (muchas técnicas aplicadas hoy en la gestión de empresas se gestaron entre los ejércitos de la II Guerra Mundial).
Los que no se han actualizado permanecen fieles a “su tiempo”, a la época de la técnica, de la planificación, del control, etcétera. Nadie les enseñó, por ejemplo, algo sobre Psicosociología del Trabajo, y aplican las formas de gestión de las personas que aplicaron con ellos sus padres y sus jefes (estoy generalizando, que me perdonen las excepciones).
No es fácil, pero es imprescindible porque impulsar un Plan Estratégico de RRHH sin el apoyo de la Alta Dirección es como lanzar pompas de jabón en Zaragoza un día de cierzo.
Crear un Plan Estratégico de RRHH podría ser tal fácil como copiarlo de un libro o de otra empresa, plasmarlo en el papel y entregarlo a la Dirección General, que incluso puede quedar asombrada del excelente trabajo (muy raro). Si no es así, tendremos que buscar miles de argumentos y ocupar mucho tiempo en convencerles (¡ah!, la paciencia; ¡ah!, la constancia). Aún así, de esta manera habremos cometido un grave error: el plagio sólo forma parte del ego del Director de RRHH. El susodicho Plan debe ser producto de un acercamiento a la realidad, es decir, debe responder a las necesidades
Concretas de la empresa y de las personas.
Después de preguntar (¡ah!, la humildad), debemos adaptar, y luego aplicar con cadencia y con respeto, siempre observando, siempre midiendo y siempre impulsando. Más tarde, mucho más tarde, años quizá, comenzaremos a ver un atisbo de resultados (otra vez ¡ah!, la paciencia). No sirven recetas ad hoc, cada caso es un misterio con una sola solución y quizá el arte, con su sensibilidad incluida, sea la única técnica que dé respuesta global.
Y entonces, podremos argumentar por experiencia ante la Dirección General que la evaluación del desempeño, bien diseñada, es la mejor manera de aprender a escuchar; que la dirección por objetivos nos permite determinar aquellos retos que con esfuerzo podemos alcanzar; que la práctica de la delegación de tareas es contribuir a crear personas autónomas; que diferenciar el reconocimiento y la remuneración.
Por resultados y comportamientos tiende a la equidad y por tanto, favorece la superación y el sentimiento de pertenencia, etcétera.
Puedo atestiguar que estos ejemplos dan más beneficio a la empresa; y no es necesario mencionar que antes que un resultado cuantificable han generado cualidades en las personas, contribuyendo a su satisfacción y a hacer más válida y valiosa su labor, además de consolidar el futur...
Los Directores Generales de hoy se formaron ayer sobre teorías creadas anteayer, hace más de 50 años (muchas técnicas aplicadas hoy en la gestión de empresas se gestaron entre los ejércitos de la II Guerra Mundial).
Los que no se han actualizado permanecen fieles a “su tiempo”, a la época de la técnica, de la planificación, del control, etcétera. Nadie les enseñó, por ejemplo, algo sobre Psicosociología del Trabajo, y aplican las formas de gestión de las personas que aplicaron con ellos sus padres y sus jefes (estoy generalizando, que me perdonen las excepciones).
No es fácil, pero es imprescindible porque impulsar un Plan Estratégico de RRHH sin el apoyo de la Alta Dirección es como lanzar pompas de jabón en Zaragoza un día de cierzo.
Crear un Plan Estratégico de RRHH podría ser tal fácil como copiarlo de un libro o de otra empresa, plasmarlo en el papel y entregarlo a la Dirección General, que incluso puede quedar asombrada del excelente trabajo (muy raro). Si no es así, tendremos que buscar miles de argumentos y ocupar mucho tiempo en convencerles (¡ah!, la paciencia; ¡ah!, la constancia). Aún así, de esta manera habremos cometido un grave error: el plagio sólo forma parte del ego del Director de RRHH. El susodicho Plan debe ser producto de un acercamiento a la realidad, es decir, debe responder a las necesidades
Concretas de la empresa y de las personas.
Después de preguntar (¡ah!, la humildad), debemos adaptar, y luego aplicar con cadencia y con respeto, siempre observando, siempre midiendo y siempre impulsando. Más tarde, mucho más tarde, años quizá, comenzaremos a ver un atisbo de resultados (otra vez ¡ah!, la paciencia). No sirven recetas ad hoc, cada caso es un misterio con una sola solución y quizá el arte, con su sensibilidad incluida, sea la única técnica que dé respuesta global.
Y entonces, podremos argumentar por experiencia ante la Dirección General que la evaluación del desempeño, bien diseñada, es la mejor manera de aprender a escuchar; que la dirección por objetivos nos permite determinar aquellos retos que con esfuerzo podemos alcanzar; que la práctica de la delegación de tareas es contribuir a crear personas autónomas; que diferenciar el reconocimiento y la remuneración.
Por resultados y comportamientos tiende a la equidad y por tanto, favorece la superación y el sentimiento de pertenencia, etcétera.
Puedo atestiguar que estos ejemplos dan más beneficio a la empresa; y no es necesario mencionar que antes que un resultado cuantificable han generado cualidades en las personas, contribuyendo a su satisfacción y a hacer más válida y valiosa su labor, además de consolidar el futur...



